Activación Conductual para la Depresión
¿Qué es?
La Activación Conductual es uno de los enfoques psicoterapéuticos más eficaces y respaldados por la evidencia científica para superar la depresión, la apatía y los estados de profunda desmotivación. Este modelo explica que, cuando una persona se siente deprimida o muy triste, tiende de manera natural a aislarse y a abandonar las actividades que antes le daban placer o sentido de logro. Aunque esto se hace para intentar descansar o protegerse, en realidad crea un círculo vicioso: a menor actividad, menos estímulos positivos recibimos de nuestro entorno, lo que aumenta la tristeza y disminuye la energía. La AC rompe este ciclo de forma muy práctica. El terapeuta trabaja contigo para programar actividades muy pequeñas, realistas y estructuradas en tu rutina diaria, basadas estrictamente en tus valores individuales. El principio fundamental es que "la acción precede a la motivación"; es decir, no esperamos a tener ganas para actuar, sino que empezamos a actuar para recuperar las ganas, la energía y el sentido de eficacia.

¿Para qué dificultades se recomienda?
Depresión (leve, moderada o severa).
Apatía y pérdida de interés en todo (anhedonia).
Aislamiento social debido al desánimo.
Procrastinación y abandono de la rutina diaria.
Descuido personal y de responsabilidades tras un duelo.
Tristeza o melancolía constante (distimia).
Falta crónica de energía y desmotivación general.
Dejar metas laborales o académicas a medias.
Pérdida de hábitos básicos (sueño, comida, aseo).
Sentirse inútil debido a la inactividad.
Sensación de inutilidad.
Pensamientos o conductas autolíticas.
Pensamientos o conductas suicidas.


